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Carta para churrería

Churros por docena, chocolate por taza y una cola que pide sin sentarse. En una churrería, la carta tiene que dejar claro en segundos cuánto cuesta cada cosa y qué lleva.

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Ilustración de la guía: Carta para churrería

Secciones habituales

Una churrería vende pocas cosas y muy rápido. La carta lo agradece:

  1. Churros y porras: por media docena, por docena o al peso.
  2. Chocolate: la taza sola y los combinados con churros o porras.
  3. Cafés y bebidas: café, leche con cacao, zumo, infusiones.
  4. Del mostrador: churros rellenos o bañados, buñuelos, tostadas.
  5. Para llevar, si despachas al peso o por encargo.

Lo que más se pide, el chocolate con churros, tiene que verse lo primero. Si tu carta es corta, una sola página bien ordenada o un cartel detrás del mostrador bastan.

Churros, porras y cómo se llaman

Cada zona tiene su nombre y su forma. En Madrid se distinguen churros y porras; en parte de Andalucía se habla de calentitos o tejeringos, y en muchos sitios se hacen en rueda y se venden al peso. Usa el nombre que reconoce tu cliente y, si atiendes a turistas, explícalo debajo: «Porras: churros gruesos y esponjosos».

Detalles que ayudan:

  • Cuántas piezas lleva cada ración si no vendes por docena: «Ración: seis churros».
  • Cómo se sirven: con el azúcar aparte o espolvoreado.
  • Desde qué hora hay churros recién hechos, si la primera tanda tiene horario fijo.

Cómo poner los precios

Usa columnas de precio con el rótulo una sola vez arriba de la sección:

Media docena Docena
Churros 2,40 4,50
Porras 3,60 6,90

Son precios de ejemplo. Lo que vendas al peso va en una fila aparte, con la cantidad en su campo: «Churros al peso · 250 g · 3». Si prefieres el precio por kilo, escríbelo con su unidad, «12/kg», y pesa a la vista del cliente.

Los combinados (chocolate con churros, chocolate con porras) van como productos propios, con precio cerrado y lo que incluyen: «Una taza y media docena de churros». Nadie tiene que sumar en la cola. Si dudas de cuánto cobrar por cada uno, la guía de cómo poner precio a los platos explica cómo calcularlo a partir del coste.

Horarios y temporada

En una churrería el horario forma parte de la carta. Muchas abren de madrugada o solo por la mañana y a media tarde, y algunos productos tienen su fecha:

  • Buñuelos de viento por Todos los Santos, buñuelos de calabaza en Fallas, torrijas en Semana Santa. Ponles la etiqueta de temporada.
  • Cuando acabe la fecha, ocúltalos en el editor en lugar de borrarlos: el año que viene vuelven con su precio y sus alérgenos ya marcados.
  • El horario, en el pie o en los datos del local: «Abrimos a las 6:30 · domingos, desde las 7:00».

Alérgenos en una churrería

Pocos productos, pero los alérgenos están en casi todos:

  • Gluten: la masa de churros y porras es de harina de trigo. También buñuelos, tostadas y bollería.
  • Leche: el chocolate a la taza, los cafés con leche, las cremas y la nata.
  • Huevos: los buñuelos de viento, la crema pastelera de los rellenos y algunas masas de churro que no siguen la receta clásica.
  • Soja: la lecitina de soja de muchos chocolates y coberturas. Revisa la etiqueta del que uses.
  • Frutos de cáscara: rellenos de avellana y toppings de almendra.

El punto delicado es el aceite. Si fríes churros y buñuelos (que llevan huevo y leche) en la misma freidora, los churros pueden tener trazas de esos alérgenos: dilo en una nota, como en la plantilla. El aceite de girasol o de oliva no es alérgeno; el de cacahuete sí, y hay que indicarlo.

Si compras la masa hecha o los churros congelados, manda la ficha técnica del proveedor: algunas masas industriales llevan huevo o leche. MenuDesign puede sugerirte alérgenos por palabras como «churro» o «chocolate», pero tú confirmas cada uno. La guía de la carta con alérgenos explica cómo mostrarlos.

Consejos de redacción

  • Pocas palabras por línea. Se lee de pie y con prisa.
  • El combinado, destacado: es lo que más se vende y lo que más dudas resuelve.
  • Sin abreviaturas raras: «Media docena» mejor que «½ doc.».
  • El mismo formato de precio en toda la carta: si escribes «2,40», no lo mezcles con «2.40 €» en otra sección.

Formato y estilo

  • A3 póster detrás del mostrador, para leer desde la cola.
  • A4 o A5 en las mesas, con los combinados y los cafés.
  • Pantalla 16:9 si tienes una tele sobre la barra: sale del mismo contenido.
  • Post o historia para anunciar los buñuelos o el horario de los festivos.

El estilo de la plantilla es Feria, con lunares y aire de verbena. Libreta parece apuntada a mano y Mantel da un aire de churrería de toda la vida. Más ejemplos en plantillas.

Hazla en MenuDesign

Abre la plantilla de churrería, pon tus precios por docena o al peso, marca los alérgenos y las trazas de la freidora y descarga el PDF o el cartel A3. Gratis, sin registro y guardado en tu navegador para la próxima vez que cambies los precios.

Preguntas frecuentes

¿Cómo pongo el precio de los churros: por unidad, por docena o al peso?

Como los despaches en el mostrador. Lo más claro son dos columnas, «Media docena» y «Docena», y una fila aparte con su cantidad para lo que vendas al peso («250 g»). Las porras, que son más grandes, en su propia fila.

¿Los churros llevan alérgenos?

La masa clásica es harina de trigo, agua y sal, así que lleva gluten. Si fríes en el mismo aceite buñuelos o churros rellenos con huevo o leche, indica las trazas. Y el chocolate a la taza suele llevar leche y, según la marca, soja.

¿Qué estilo queda bien en una churrería?

Feria, el de la plantilla, con lunares y aire de verbena. Libreta, que parece escrita a mano, y Mantel, de casa de toda la vida, también encajan.