Familias que lo miran todo
Con niños de cero a tres años, el menú no es un trámite. Las familias lo consultan para:
- Saber qué ha comido su hijo y cuánto, junto con lo que les cuenta la educadora.
- Preparar la cena sin repetir lo del mediodía.
- Ver qué alimentos aparecen, sobre todo si el niño todavía no los ha probado o tiene alguna alergia.
Por eso conviene que el menú llegue antes de que empiece la semana y que no deje lugar a dudas.
Qué poner en la hoja
- El nombre de la escuela y el rótulo: «Menú de la semana».
- La semana: «Del 19 al 23 de octubre». MenuDesign pone sola la semana en curso, o el texto que escribas.
- Una columna por día, con primero, segundo y postre en el mismo orden.
- Lo que se sirve todos los días, una sola vez: «Pan y agua».
- Los alérgenos de cada plato, con su leyenda.
- La merienda y cualquier aviso, en la nota al pie.
Platos sencillos, nombres sencillos
En una escuela infantil, los platos son sencillos y sus nombres también deberían serlo:
- Di qué lleva: «Puré de calabaza» informa más que «Puré de verduras». Si el puré cambia cada semana, nombra la verdura principal.
- El pescado y la carne, por su nombre: «Merluza con patata», «Pollo con zanahoria».
- Sin nombres de fantasía. Los niños no leen el menú; sus familias sí, y quieren saber qué es cada plato.
- Nombres cortos. En A4 apaisado, cada día tiene una columna estrecha: de dos a cinco palabras por plato es lo ideal.
Qué alimentos entran cada semana y con qué frecuencia lo deciden la normativa de tu comunidad autónoma y el profesional de nutrición que revisa los menús de la escuela, con las indicaciones del pediatra de cada niño cuando las hay. El menú solo tiene que contarlo bien.
Bebés y mayores: texturas distintas
En una misma escuela comen bebés que toman purés y niños de tres años que comen casi como en casa. Hay dos formas de reflejarlo:
- Un único menú, si los platos son los mismos y solo cambia la textura (triturado, chafado, en trocitos). Indícalo en la nota al pie.
- Una hoja por grupo, si los bebés tienen sus propios platos. Duplica el menú, cambia el rótulo («Menú de bebés») y los platos.
Alimentos nuevos
Muchas escuelas piden a las familias que los alimentos nuevos se prueben primero en casa, para ver cómo le sientan al niño. Si es tu caso, el menú semanal es la herramienta perfecta: enviado con antelación, la familia ve qué viene y puede avisar si su hijo aún no ha probado algo. Pon el aviso en la nota al pie o en el mensaje con el que envías el menú.
Alérgenos: el punto más delicado
El Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a informar de los 14 alérgenos también a las colectividades, y nombra expresamente los comedores y los centros de enseñanza. En una escuela infantil, además, las alergias a la leche y al huevo son frecuentes.
- Números o iconos junto a cada plato, con la leyenda al pie. Los iconos se reconocen de un vistazo; los números ocupan menos.
- Revisa los productos comprados: yogures, galletas, pan o caldos preparados. Su ficha técnica manda, y cambia.
- Menús adaptados en hoja aparte, con la dieta en el rótulo: «Menú sin leche».
- Sin nombres de niños en las hojas que se cuelgan en la entrada. Que un niño tenga una alergia es información de salud: la lista va en la cocina y en el aula, no en el pasillo.
Para la cocina, una tabla de alérgenos con todas las recetas te evita depender de la memoria.
La merienda
Es casi tan importante como la comida, sobre todo para los que se quedan por la tarde. Si cambia poco, va en la nota al pie. Si cada día es distinta, añádela como cuarta línea de la columna, con su alérgeno si lo tiene: un bizcocho lleva gluten, huevo y leche.
Imprimir y enviar
- En la entrada y en la puerta de cada aula: PDF en A4 apaisado.
- A las familias: el PDF o una imagen PNG o JPG, por la aplicación de la escuela, el correo o el grupo de mensajería. Lo envías tú; MenuDesign no manda nada por su cuenta.
- Para la nevera de casa: muchas familias lo imprimen. Un diseño con fondo blanco gasta poca tinta.
- Familias de otros idiomas: MenuDesign traduce a inglés, francés, alemán, italiano, portugués y catalán.
Diseño
El estilo de la plantilla es Memphis, con color y formas pop, alegre sin dejar de leerse bien. Libreta, como escrito a mano en un cuaderno, es otra opción muy cercana. Sea cual sea, prioriza que la letra se lea: el colorido es para el adorno, no para los platos. Si preparas también el menú infantil de un restaurante, los consejos de redacción son los mismos.
Hazlo con MenuDesign
Abre la plantilla de escuela infantil, cambia el nombre de la escuela, los platos y la merienda, marca los alérgenos y descarga el PDF o la imagen para las familias. Gratis, sin registro y guardado en tu navegador.
Preguntas frecuentes
¿Pongo la merienda en el menú?
Sí. Si es parecida todos los días, en la nota al pie: «Merienda: fruta, yogur o pan con aceite, según el día». Si cambia cada día y las familias la siguen de cerca, añádela como una línea más en cada columna: «Merienda: plátano».
¿Hago un menú distinto para los bebés?
Si los platos de los bebés son otros, sí: una hoja propia con su rótulo, «Menú de bebés». Si es el mismo menú con otra textura, basta con una nota al pie que lo diga.
¿Hay que poner los alérgenos en el menú de una escuela infantil?
Hay que informar de ellos: el Reglamento (UE) 1169/2011 incluye a los comedores y centros de enseñanza entre las colectividades obligadas. Ponerlos en el menú con su leyenda es la forma más clara de hacerlo para las familias.
¿Cómo lo hago llegar a las familias?
Descarga el PDF o una imagen PNG o JPG y envíalo por la aplicación de la escuela, el correo o el grupo de mensajería que uséis. MenuDesign no envía nada por ti; lo compartes tú.