Lo primero: que se lea
Muchos residentes ven peor, leen más despacio o lo hacen desde una silla de ruedas. Un menú que funciona en un restaurante puede ser ilegible en el pasillo de una residencia. Lo que más ayuda:
- Letra grande. En MenuDesign, en Tamaño de letra, pasa de automático a manual y súbelo hasta que la prueba impresa se lea sin esfuerzo a la distancia real.
- Contraste alto. Texto oscuro sobre papel blanco. Nada de gris claro, de texto sobre fotos o de fondos de color.
- Letra clara. Una tipografía sencilla, sin adornos ni trazos de caligrafía. Evita también los párrafos enteros en mayúsculas, que se leen peor.
- Pocas palabras por plato. «Merluza cocida con patata» se entiende a la primera; una descripción larga no.
- Papel mate. Las fundas de plástico brillante reflejan la luz de los fluorescentes. Si usas funda, que sea mate.
Tienes más sobre esto en la guía de tipografías y en la de colores.
Qué poner en la hoja
- El nombre de la residencia y el rótulo, «Menú semanal».
- La semana: «Del 19 al 23 de octubre». MenuDesign la pone sola o escribes la tuya.
- Una columna por día, con primero, segundo y postre de la comida, siempre en el mismo orden. Si el centro sirve igual el fin de semana, añade el sábado y el domingo.
- Lo que se sirve todos los días, una sola vez: «Pan, agua y café o infusión».
- Los alérgenos con su leyenda.
- Una nota al pie con la cena, si es breve, y con las dietas especiales.
El desayuno y la merienda suelen ser casi iguales todos los días. Si quieres incluirlos, una línea en la nota basta.
Comida y cena
Hay dos maneras de plantearlo:
- En la nota al pie, si la cena es sencilla y parecida cada noche: «Cenas: sopa o crema, un segundo ligero y lácteo».
- En una segunda hoja, si la cena tiene su propio menú. Duplica el menú semanal, cambia el rótulo a «Cenas de la semana» y los platos. Las dos hojas, juntas en el tablón.
Lo que no conviene es meter comida y cena en las mismas columnas: con diez platos por día, la letra tendría que encogerse y se pierde lo más importante.
Texturas y dietas
En una residencia conviven varias dietas: textura normal, de fácil masticación, triturada, líquidos espesados para quien tiene disfagia, dietas para diabetes, con poca sal… Qué dieta y qué textura toma cada residente lo decide el equipo sanitario del centro, y la cocina sigue sus indicaciones y las del profesional de nutrición.
Al presentar el menú:
- El menú que se cuelga es el general. En muchos centros la versión triturada o blanda es el mismo plato con otra textura; si es así, basta con decirlo en la nota.
- Si una dieta cambia mucho los platos, haz una hoja aparte con su nombre en el rótulo, igual que harías con un menú sin gluten.
- Nada de nombres de residentes junto a su dieta en el tablón ni en el comedor. Es información de salud.
Elegir platos tiernos y fáciles de comer ayuda a todos: guisos, cremas, pescado sin espinas, carne picada o guisada, fruta madura o cocida. Pero el qué y el cuánto lo marcan la normativa de tu comunidad autónoma y el equipo del centro, no el diseño del menú.
Alérgenos
El Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a informar de los 14 alérgenos también a las colectividades, y una residencia lo es. Con cinco columnas, lo más práctico son los números junto a cada plato, con la leyenda al pie; los iconos se ven mejor si la letra es grande. Para la cocina, la tabla de alérgenos completa sigue siendo la referencia.
Fíjate sobre todo en las cremas y purés con leche o nata, los caldos con apio, los rebozados y las albóndigas con gluten y huevos, y los flanes y natillas.
Dónde colgarlo
- A la entrada del comedor, a una altura que se pueda leer de pie y desde una silla de ruedas.
- En cada planta, si hay residentes que bajan poco.
- En las mesas, una copia en A4 apaisado, sobre todo en la comida.
- Ampliado a A3 en el tablón principal. El PDF en A4 apaisado se amplía en cualquier copistería sin deformarse.
Leerlo en voz alta por la mañana también funciona: el menú del día es un tema de conversación y ayuda a situarse en la semana.
Las familias también lo leen
Muchas familias preguntan qué come su madre o su padre. Compartir el menú de la semana responde antes de que pregunten. Descarga el PDF o una imagen PNG o JPG y envíalo tú por el canal habitual de la residencia. Si alguna familia o parte del personal lee mejor otro idioma, MenuDesign traduce a inglés, francés, alemán, italiano, portugués y catalán.
Diseño
El estilo de la plantilla es Nórdico: letra limpia, mucho aire y un solo color de acento. Botánico es más cálido y sigue siendo muy legible. Evita para este público los estilos de letra manuscrita o muy decorativa, por bonitos que sean.
Hazlo con MenuDesign
Abre la plantilla de menú de residencia, cambia el nombre del centro y los platos, sube el tamaño de letra, marca los alérgenos y descarga el PDF en A4 apaisado. Gratis, sin registro y guardado en tu navegador.
Preguntas frecuentes
¿Qué tamaño de letra uso en el menú de una residencia?
No hay una medida que valga para todos: depende de la distancia y de quién lo lee. Imprime una prueba y léela donde la van a leer los residentes, de pie y sentados. En MenuDesign puedes subir el tamaño de letra a mano y, para el tablón, ampliar el A4 a A3 en la copistería.
¿Pongo la cena en la misma hoja?
Si es corta, en la nota al pie. Si la cena es un menú completo con primero, segundo y postre, mejor una segunda hoja, «Cenas de la semana», con el mismo diseño, y las dos juntas en el tablón.
¿Cómo indico las dietas de textura modificada?
La textura de cada residente la indica el equipo sanitario. En el menú que se cuelga basta con una nota que diga que hay versiones de textura adaptada y dietas especiales. La relación de qué residente toma cada una es información de salud: se queda en cocina y en enfermería, no en el tablón.
¿Puedo compartir el menú con las familias?
Sí. Descarga el PDF o una imagen PNG o JPG y envíalo por el canal que use la residencia: correo, aplicación o mensajería. MenuDesign no envía nada por ti.