Diseño y estilo

Carta rústica y tradicional: mesones, asadores y casas de comidas

Una carta de casa de comidas tiene que parecer de la casa, no de una tienda de decoración. Letra con cuerpo, papel sencillo y los platos llamados por su nombre.

3 min de lecturaPublicada el

O pega el texto
Ilustración de la guía: Carta rústica y tradicional: mesones, asadores y casas de comidas
Carta de ejemplo con el estilo MantelMantelCasa de comidasCarta de ejemplo con el estilo BrasaBrasaAsador y parrillaCarta de ejemplo con el estilo BodegaBodegaCarta de vinosCarta de ejemplo con el estilo PizarraPizarraMenú del díaCarta de ejemplo con el estilo LibretaLibretaApuntado a manoCarta de ejemplo con el estilo GacetaGacetaPeriódico antiguoCarta de ejemplo con el estilo VermutVermutVermuteríaCarta de ejemplo con el estilo TrattoriaTrattoriaCasa italiana

Qué define una carta rústica

Letra con cuerpo. Serif robustas, egipcias de remate cuadrado y, para el nombre o el menú del día, alguna letra de pincel o escrita a mano. Nada de palo seco finísimas ni de romanas de alto contraste.

Colores de cocina. Rojo de mantel, granate de vino, naranja de brasa, marrones, verde oliva. Sobre papel blanco o crema.

Ornamento de oficio. Cuadros de mantel, un racimo, una llama, ondas, filetes. Pocos y sencillos.

Puntos guía. Las líneas hasta el precio son de las cartas de toda la vida y ayudan en cartas largas con muchos platos parecidos.

Materiales. Tablilla de madera, carpeta de cuero o de tela, pinza. El soporte aporta la rusticidad; el papel puede ser sencillo.

Errores que la hacen parecer descuidada

  • Fondos de madera o de pergamino impresos. Se leen mal y gastan mucha tinta. La madera, mejor en la tablilla.
  • Dibujos de catálogo por todas partes: vacas, uvas, jamones y cazuelas.
  • Letra del Oeste en todo el texto. Un titular con carácter basta.
  • Precios corregidos a bolígrafo o con corrector. Si un precio cambia, reimprime.
  • Plastificado brillante que refleja las lámparas.
  • Faltas de ortografía y platos escritos de dos maneras distintas.

Cómo escribir los platos

Aquí manda el nombre de siempre: callos, fabada, cochinillo, rabo de toro, arroz con leche. No hace falta adornarlo. Lo que sí ayuda:

  • El origen, si lo tienes: «Morcilla de Burgos», «Chuletón de vaca gallega».
  • La cantidad: «8 uds.», «para dos», «1 kg aprox.».
  • El precio por peso o según mercado, escrito tal cual: «65/kg», «S/M».
  • Las sugerencias fuera de carta en una sección propia, para cambiarlas sin rehacer toda la carta.

Evita los diminutivos y los adjetivos de folleto: «nuestras ricas croquetitas caseras» se queda en «croquetas caseras de jamón», que dice lo mismo con más oficio. Y si la casa lleva cuarenta años abierta o el cocido es receta de la abuela, dilo una vez, en el subtítulo o en la nota de la sección, no en cada línea.

Los guisos de siempre esconden muchos alérgenos (harina en el rebozado, leche en la bechamel, sulfitos en el vino de la salsa). Márcalos plato a plato.

Ocho estilos con sabor de casa

Mantel es la casa de comidas: cuadros rojos arriba, Young Serif, ondas bajo los títulos y puntos guía. Sirve igual para la carta que para el menú del día.

Brasa es carta de asador: parrilla de varillas, llama sobre el nombre, sello «a la brasa» y títulos sobre tablas toscas.

Bodega usa Garamond, un racimo y columnas de copa y botella. Para la carta de vinos de un asador o mesón, y para la de comida a juego.

Pizarra escribe el menú del día a pincel, con el precio rodeado a mano. La pizarra de la puerta, pero en papel.

Libreta parece apuntada en una hoja de cuaderno, con pauta, margen rojo y letra manuscrita legible. Para menús que cambian cada día.

Gaceta da a la carta de una taberna antigua el aspecto de un periódico de época, en negro sobre blanco.

Vermut es la etiqueta de un vermut de grifo: letra de losa roja, estrellas y doble marco. Para bares castizos.

Trattoria es la casa de comidas italiana, con cinta de cuadros y cursivas rojas.

Menú del día y formatos

En una casa de comidas el menú del día es tan importante como la carta. Mantel, Pizarra y Libreta están pensados para él: en A5, o en A5 dos por folio para gastar la mitad de papel, y como post 4:5 para publicarlo cada mañana. La carta, en A4 a dos columnas; si es larga, en cuadernillo.

Compara todos los estilos en estilos y repasa las reglas básicas en diseño de la carta. Para acertar con el rojo de mantel o el granate, mira la guía de colores para la carta.

Preguntas frecuentes

¿Qué letra va mejor en una carta rústica?

Una serif con cuerpo o una egipcia (de remate cuadrado) para el texto, y algo con más carácter, de pincel o de cartel, solo para el nombre o los títulos.

¿Pongo puntos guía hasta el precio?

En una carta tradicional larga, sí: ayudan a seguir la línea hasta la cifra. Mantel, Brasa y Bodega ya los traen.

¿Cómo pongo el precio de la carne al peso?

Escríbelo tal cual en el precio («65/kg») y, si ayuda, añade en la descripción el peso aproximado de la pieza o los días de maduración.