Suave y cercano
Brunch es el estilo más amable del catálogo. El nombre va en Fraunces cursiva, una serif de formas blandas, con un pequeño sol dibujado encima. El subtítulo va dentro de una cápsula de borde fino. En las esquinas de la hoja asoman manchas redondeadas en un melocotón muy claro, que dan calidez sin cubrir el papel.
Los títulos de sección van en la misma cursiva, precedidos de un punto con su halo, como un sol pequeño. Los platos van en DM Sans, una palo seco clara, y los precios en serif, en el terracota del acento. El destacado se apoya sobre un fondo melocotón de esquinas redondeadas, y una línea de puntos separa el pie.
La carta que encaja
Desayunos, tostadas, huevos, bollería, cafés, zumos y algo dulce. Una carta de cafetería o de brunch con cinco o seis secciones queda muy bien a dos columnas, y el tamaño de letra se ajusta solo para llenar la hoja. Si tus cafés tienen tamaños o tipos de leche, usa columnas de precio con su rótulo.
Marca con sus iconos lo vegano, lo vegetariano y lo sin gluten: en una carta de brunch es lo primero que se busca, y se explica en la leyenda del pie junto a los alérgenos.
Formatos donde luce
- A4 a dos columnas: la carta completa en la mesa.
- A3 póster: tras la barra, para que se elija mientras se hace cola.
- Menú del día en A5 o post 4:5: título en cursiva, fecha en cápsula y el precio sobre una mancha suave.
Más ideas para ordenar desayunos, cafés y bollería en la guía de carta para cafetería.
Consejos para sacarle partido
- Los tonos tierra le van: terracota, mostaza, verde salvia. Evita acentos fríos o muy oscuros.
- Escribe en la descripción qué incluye cada combinación (huevos, pan, zumo) y deja el precio solo.
- Si los desayunos tienen horario, ponlo en la nota de la sección («de 9 a 12:30»).
- Si subes tu logo, sustituye al sol que va sobre el nombre.
Colores, tipografías, columnas y formato se cambian en el editor sin perder el estilo. Funciona en A4, A4 estrecho, A5, cuadernillo, tríptico, A3 e imagen para redes.

